se ganó el corazón de
los niños quiteños
Muchos se preguntarán
¿Quién es el titiritero Piolín?
E
l titiritero Piolín es un artista lojano que hace 53 años salió de su
tierra natal y se radicó en la ciudad de Quito. Actualmente lo encontramos en
el parque La Carolina los días sábados y domingos entreteniendo con el teatro
callejero, a los niños quiteños, a través del mundo mágico de los títeres con
temas lúdicos y propuestas educativas.
Se llama, AGUSTO PUCHA PAUTA, quien, nació en el barrio Pordel de la
parroquia Chuquiribamba en el cantón y provincia de Loja, el 18 de julio de
1961.
Sus padres fueron: Lauro Pucha Medina y Juana de Jesús Pauta Pauta.
Sus estudios primarios los realizó en la escuela “Antonio Jiménez de
Monte”, de Pordel, su barrio natal; los secundarios en el colegio nocturno
“Odilo Aguilar” anexo la Univerisidad Central de Quito; y los superiores en la
“Universidad de Tolima” en la ciudad de Ibagué al norte de Colombia, muy cerca
de Venezuela.
Es licenciado en Educación Estética, especialidad Teatro de Títeres.
Cuenta, que se quedó huérfano de padre a pocos meses de haber nacido y
que a temprana edad emigra de su pueblo natal a la capital, y para costearse los
estudios secundarios trabajó en lo que lo que pudo, para posteriormente
terminar desempeñándose como ayudante en un estudio fotográfico.
Tuvo la oportunidad de cruzar la frontera a Colombia y llega a la ciudad
de Ibagué, en donde trabaja en una fábrica de confección de camisas cuyo
trabajo diario era el de etiquetar y embalar mercadería. Ahí pasó cuatro años y
aprovechó su tiempo para estudiar en la Universidad de Tolima.
Una vez terminada su carrera en Ibagué, regresa al Ecuador y en la
ciudad de Quito, en 1983 funda la “Compañía de Títeres Piolín” cuya actividad y
presencia cultural con los títeres se populariza y la mantiene hasta la actualidad.
En la década de los años ochenta recorre la mayor parte de las
provincias del Ecuador dictando talleres de capacitación a los maestros sobre la
elaboración y manejo de títeres.
Dice Agusto Pucha, que
el manipuleo de los títeres es una profesión, como cualquier otra. Para ser titiritero se necesita solamente
tres ingredientes: conocimiento, alegría y perseverancia.
Soy el hombre más feliz haciendo
mi trabajo de titiritero, esa es mi pasión, el día que no estoy en el
escenario
siento morirme. Este es mi mundo. Llevo cerca de 38 años de vida artística
Este trabajo me ha dado
la oportunidad de conocer a destacados dramaturgos, como: Carlos Michelena, el
Mosquito Mosquera, Jaime Bonelio, Fausto Caamaño, Bolívar Flores, Susana
Vargas, Juanita Guarderas, Toti Rodríguez, Victor Hugo Males, entre otros.
Así mismo, a través de los
intercambios culturales con otros países, he representado al Ecuador, en: Cuba,
Colombia, Panamá, Costa Rica, Bolivia, Perú, Alemania y Francia.
Me siento muy orgulloso
haber nacido en Chuquiribamba, y donde voy hablo de mi tierra porque la llevo
en el corazón.