viernes, 2 de junio de 2023

CESAR GUAYA OROSCO, AUTOR DEL PASACALLE “CHUQUIRIBAMBA”



Hace 11 años, el 3 de mayo de 2012 falleció César Monfilio Guaya Orosco, autor de la letra y música del pasacalle: “CHUQUIRIBAMBA”, en cuya letra describe a su pueblo y la belleza de sus colinas, junto a la calidez de su gente.

 Cesar Guaya Orosco es autor de más de cien composiciones musicales populares y muchos himnos, canciones y rondas escolares para las instituciones educativas de las provincias de: Loja, El Oro y Guayas.

 Orgullosamente, Cesar Guaya Orosco es un artista y compositor chuquiribambense junto a: Emilio Jaramillo Escudero, Luis Cuenca Gutiérrez, Wilman Jaramillo Escudero, Aníbal Pucha Sivisapa, Fredy Pucha Huaca, y otros.

 El pasacalle “CHUQUIRIBAMBA” fue grabado en 1955 con el conjunto del profesor José Antonio Jara, más conocido como el “Chazo Jara”.

 

PASACALLE A CHUQUIRIBAMBA

Chuquiribamba es mi hermosa tierra

de los jardines siempre floridos

por eso todos de amor erguidos

te recordamos tierra querida.

 

De las colinas que te rodean

del alto cerro Santo Domingo

y el Santa Bárbara tan renombrado

forma tu adorno pueblito lindo.

 

Tienes mujeres embriagadoras

como el aroma de tus rosales

son el remedio de nuestros males

y en nuestra vida mayor consuelo.

 

Sus moradores, buenos y humildes

de corazones amplios y nobles

siempre contentos viven cantando

por nuestro pueblo Chuquiribamba.

 

miércoles, 12 de abril de 2023

LOS TRES LUCHOS TENE DE CHUQUIRIBAMBA

 


Mi efusivo saludo a los tres distinguidos músicos de mi tierra: Chuquiribamba – Loja - Ecuador


“Los pueblos que cantan son pueblos felices”

Chuquiribamba, Patrimonio Cultural del Ecuador, entre uno de sus legados intangibles que conserva: es la música.  Aquí, durante 132 años se mantiene incólume “la banda de pueblo” más antigua del Ecuador, fundada por José María Pucha Palazo en 1891(“Dios y Patria”). Aquí, germinan de generación en generación los músicos que posteriormente integran las bandas populares de Loja y el país. Aquí, hasta hace poco se daban un mano a mano cuatro “bandas de pueblo”: la “Dios y Patria”, la “Ecuador”, la “San Vicente” y la “San Juan Bautista”. Aquí, en el siglo anterior nacieron destacados músicos y compositores que enriquecieron el pentagrama nacional como: Emilio Jaramillo Escudero, César Guaya Orosco, Wilman Jaramillo Escudero, Luis Cuenca Gutiérrez, entre otros.

 Aquí nacieron tres importantes personalidades que ponen en alto el quehacer artístico musical de Chuquiribamba.  Llevan el mismo nombre y llevan el mismo apellido, por lo que sí podríamos denominar a Chuquiribamba como la tierra de los Luchos: Luis Tene Valle, Tuis Tene Sinche y Luis Tene Aguinsaca.

Con la finalidad de que las generaciones venideras de nuestro pueblo conozcan estas referencias, me permito ligeramente esbozar una microbiogafía de cada uno de ellos.

 


LUIS TENE VALLE:

El maestro Luis Tene Valle nació en la parroquia de Chuquiribamba el 10 de agosto de 1935.   Es hijo de Rosauro Tene y Balbina Valle.   Curiosamente –dice- somos seis hermanos y todos músicos: Juan, Froilán y Polibio tocan el saxofón; Simón, el bajo y Segundo, el contrabajo.   Mi padre fue músico. 

  Me inicié en este hermoso arte desde la edad de 14 años, tocando el tambor; luego aprendí el clarinete y terminé inclinándome por el saxofón.

Con el maestro José María Pucha aprendí a tocar el clarinete.   Recuerdo, él en ese entonces haya tenido unos 80 años de edad, vinieron desde la parroquia de Taquil unos 15 jóvenes para aprender a tocar y formar la banda de su pueblo, en ese grupo me incluí.   Pagábamos dos reales por lección.  

Luego me perfeccioné con el maestro Miguel Cuenca.   Él era integrante de la banda “Unión y Progreso” y, como la música no era un oficio que se ganaba para poder vivir, algunos de esos músicos eran albañiles y constantemente viajaban a realizar sus trabajos por el sector de Chaguarpamba, entonces yo pase unos cinco años con ellos, trabajando durante el día en la albañilería y en las horas de descanso repasando mi clarinete y saxofón.

Después de estas andanzas regresé a mi pueblo e ingresé a la “Banda Unión y Progreso” y, con el maestro Luis Cuenca Gutiérrez continué puliéndome en la ejecución del saxofón.

La banda “Unión y Progreso” posteriormente cambió su denominación a banda “Ecuador” y, desde que el maestro Luis Cuenca Gutiérrez dejó la dirección, le tome la posta.   Soy su director desde 1960 aproximadamente.

Con nuestra banda de músicos “Ecuador”, hemos recorrido a diferentes lugares de las provincias del Azuay, El Oro, Zamora Chinchipe y Loja.    A los cantones que más hemos visitado son los de Espíndola, Cariamanga y Gonzanamá.

Ingresé al magisterio como profesor de música en 1977 en el núcleo educativo de Quilanga y permanecí en este lugar dos años, para luego retornar a mi pueblo encargado de todas las escuelas de la parroquia, incluidas la González Suárez e Isabel de Aragón.

Me jubilé en el año 2011, vivo en Chuquiribamba, y en la actualidad integro la “Banda popular” Jesús del Gran Poder de la ciudad de Loja.  Tengo 88 años de edad y me siento feliz tocando mi saxofón.

 

LUIS TENE SINCHE:


Luis Tene Sinche, nació en Chuquiribamba 16 de febrero de 1937 y falleció en Quito el 14 de julio de 2012.  Sus padres fueron: don Raúl Tene  y la señora Rosa Sinche.  A los 19 años de edad contrajo matrimonio con la señorita Libia Esperanza Curipoma, de cuya relación matrimonial nacieron: Luis Alfredo, Luis Eduardo, Ángel Rodrigo, Kleber Antonio, Cesar Raúl, Gonzalo Roberti y Carmen Yolanda (8 hijos).

Desde muy joven se sintió atraído por la música y es el maestro Manuel Sinche quien le enseñó a solfear y tocar el saxofón, llegando a ser integrante de la banda “Dios y Patria” para luego en 1955 ser su director.  Él, no acudió a ninguna escuela de música ni conservatorio, fue su dedicación y constancia que le convirtió en un autodidacto para perfeccionarse más, convirtiéndose en un gran ejecutor del Saxofón mi bemol, soprano y tenor.

En 1968 ingresa a las filas del ejército ecuatoriano, en donde a más de las actividades de soldado, forma parte de la “Banda de Músicos de la Brigada de Infantería Nro. 7 Loja”, de la “Banda de Músicos Integrada del Ejercito del Ecuador” y de las orquestas “Los Tigres” y “Patrulla 7” de la misma brigada.

Se retiró del ejército el 1 de abril de 1988 con la jerarquía de Sargento Primero.

En la vida civil, como músico integra la banda “Obreros de Loja” y la “Santa Cecilia”, combinando sus actividades con la agricultura y la ganadería en su tierra natal.

Fue contemporáneo y amigo del destacado músico y compositor chuquiribambense César Guaya Orozco quien radicaba en Guayaquil.  Cuando César venía a Loja, se hospedaba en su casa, y cuando Luis viajaba a Guayaquil lo hacía en la casa de César.

Con él compartieron la música en muchas reuniones y en alguna ocasión grabaron en forma casera un casete con canciones del pentagrama nacional.  Luis Tene Sinche ejecutaba el saxofón, Cesar Guaya Orozco el piano acordeón y Fernando Jaramillo les acompañaba con su voz.

Siempre era invitado especial para reforzar con su saxofón a las bandas populares y algunas orquestas de la ciudad.

 

LUIS TENE AGUINSACA:


Luis Tene Aguinsaca, músico y militar retirado, el primero de cuatro hermanos, nació en Chuquiribamba, el 25 de agosto de 1947, sus padres son: don Segundo Rosauro Tene Valle y la señora Delia Fidelina Aguinsaca Sinche.

Me siento orgulloso ser de Chuquiribamba, dice.  Mi inclinación musical nace desde los 13 años edad. Por eso, desde niño me gustaba estar junto a las bandas de pueblo escuchando sus melodías.

Me parece que así nació el gusto musical.  Enrumbaron mi aprendizaje en la ejecución de la batería, los maestros: Luis Cuenca Gutiérrez y mi tío Luis Tene Valle, esto más o menos en 1958.  Posteriormente fui integrante de la banda “Ecuador” en Chuquiribamba.

 Fui al cuartel e hice la conscripción en la zona militar de Loja y como conocían mis habilidades de músico, sin mayores dificultades me integraron a la banda de la Zona Militar y desde ahí me quedé en calidad de soldado.

Ya como músico y militar, pasé cinco años en el Quinto Guayas integrando la banda de esa brigada, ejecutando la batería, es aquí en donde por sugerencia del maestro Luis Izurieta, aprendí a tocar otro instrumento: el trombón de vara.

Del Quinto Guayas retorné a la Séptima Brigada de Infantería Loja, hasta que me llegó la disponibilidad en 1988, luego de 22 años de servicio.

Después de jubilado fui invitado por el comandante del Batallón 60 de Gualaquiza para que organice la banda militar de esa unidad, a la que acudí gustoso hasta que se cristalizó ese proyecto.

Regresé a Loja en 1992, e integré la banda “Obreros de Loja”, banda “Santa Cecilia” y finalmente en 1995 organicé la banda “Jesús del Gran Poder”, con doce compañeros militares retirados, de la cual soy su director.

Recuerda con nostalgia a algunos músicos de Chuquiribamba que integraban la Banda de la Zona Militar de Loja, en la década de los años setenta, como a: Reginaldo Tene, Juvenal Sinche, Manuel Valle, Polibio Sinche, Polibio Tene Valle, Froilán Tene, entre otros y a Luis Cuenca Dávila como su director.

domingo, 12 de marzo de 2023

LOS ESTORAQUES DE SURO, MONUMENTO NATURAL DE YANGANA

 


“Los estoraques, son grandes y bellas esculturas naturales labradas por el agua y el viento y endurecidas por el sol”.

Estas hermosas formaciones naturales cuyo proceso debió haber demorado cientos de años, las encontramos en el barrio Suro perteneciente a la parroquia Yangana en el cantón Loja, provincia de Loja.


Este lugar está ubicado muy cerca a la población de Yangana, a la orilla de la vía que conduce desde Loja a Zumba.

Visite. Se maravillará.

 

viernes, 10 de febrero de 2023

ASÍ NACIÓ LA CIUDAD DE EL PANGUI

ASÍ NACIÓ LA CIUDAD DE EL PANGUI

 Leyendas y tradiciones andinas / Loja - Ecuador


Con motivo de cumplirse 42 años de la cantonización de El Pangui en la provincia de Zamora Chinchipe, me permito compartir el relato contado por el profesor Heriberto Morocho, y que se publicó en el libro de leyendas y tradiciones: Huellas, el año 2006.

 

R E L A T O

Pangui en idioma shuar quiere decir Boa.   Actualmente es una floreciente ciudad, capital del cantón de su mismo nombre, que pertenece a la provincia de Zamora Chinchipe.   Tiene una población aproximada de 5.000 habitantes, edificios modernos, dos escuelas y un centro de educación media, entre otros servicios públicos.   Sus calles centrales y su avenida principal, lucen adoquinadas en contraste con un moderno palacio Municipal en construcción.

Heriberto Morocho, es un maestro jubilado que ha vivido en este lugar desde su juventud; indicando con su mano derecha dice: no existía nada cuando llegué por primera vez aquí.   Toda esta parte era montaña.   Vine a trabajar en la escuela fisco misional Fray Jodoco Ricke, el 30 de enero de de 1967.  La escuela estaba ubicada en la desembocadura del río Quimi con el Zamora, limitando con la provincia de Morona Santiago; era una escuela fundada por la misión Salesiana; pero Monseñor Jorge Mosquera con el fin de ganar territorio a Zamora, le compró a los salesianos el plantel.   La escuela era unitaria y en ésta se educaban 20 nativos shuar; aquí recibían todo: ropa, útiles escolares y la alimentación.  Había internado para ellos, ingresaban a la escuela el día domingo y regresaban el día viernes a sus casas. 

En esta escuela estuve 15 meses, y en abril de 1968, fui trasladado a la escuela Tumbes Marañón, construida a la orilla del río Zamora.  Aquí trabajé con el profesor Eduardo Mariño.   También había internado para los alumnos shuar y los pocos colonos que residían en esta zona. 

 Navegando el río Zamora

Para llegar hasta el sector de El Pangui, teníamos que hacerlo navegando por el río.   Salíamos en carro desde la ciudad de Zamora hasta el actual puente de La Saquea, de ahí cruzábamos una pasarela, para luego tomar camionetas pequeñas hasta Yanzatza; de aquí caminábamos a pie hasta el sector de Muchime, cerca de la parroquia Los Encuentros y desde este lugar continuábamos en una canoa navegando hasta el caserío El Quimi.

El recorrido por el río nos duraba de 7 a 8 horas, desde luego dependiendo del tiempo y el caudal del río (en la actualidad desde este sitio se hace una hora en carro).   En mi primer viaje, el que me condujo en la canoa desde Muchime hasta el Quimi, fue el motorista Pancho Caamaño. 

 


Solamente vivía katip

Desde la escuela Tumbes Marañón para llegar hasta lo que hoy es la ciudad de El Pangui, estaba distante; era difícil, porque no había camino, y cuando queríamos, lo hacíamos construyendo picas. En este lugar recuerdo que vivía solamente un nativo shuar llamado Katip, él tenía su cabañita en el lugar en donde ahora es el dispensario médico. Hasta 1968 no había una sola casa en el Pangui. 

El Pangui comienza a poblarse

En 1969, el Ing. Iván Riofrío puso en este extenso valle las primeras estacas señalando el paso de la carretera que unía a la ciudad de Zamora con el sector Chuchumbleza, límite con Morona Santiago; es desde esta fecha cuando comienza el Pangui a poblarse.      La señora Rosario Macanuela, esposa del tractorista José Tandazo, fue la única que vivía en este sitio en esa época.   Después de ella vinieron los colonos: Antonio Morales que vivía por la Recta, y en la parte alta, la familia Armijos y Hernán Quezada.

Se trazan las primeras calles

El trazado de las calles se realizó en 1971 con la participación de los nativos shuar y los colonos.   En
ese año ya habíamos algunos.  Pero de las experiencias que conocíamos de otros lugares, dudábamos que la población crezca, porque en el Pincho se entregaron lotes y no la poblaron; en Pachicutza, igual, tampoco se pobló.  Viendo eso la gente tenía desconfianza, sin embargo se hizo la entrega de lotes.

Cada lote medía 15 metros de frente por 30 de fondo, y el colono o nativo que ya vivía aquí, pagaba el valor de cien sucres; en tanto que las personas que llegaban de otros lugares e interesaba comprar un lote, debían pagar ciento cincuenta.

Así nació la ciudad de El Pangui y las personas que construyeron sus primeras casas fueron don: Hernán Quezada, Aurelio Armijos, Jesús Armijos, entre otros y los nativos shuar: Pancho, Fernando y Jorge Caamaño.

La población aumentó y el pueblo creció cuando la carretera unió las provincias de Zamora Chinchipe con Morona Santiago hasta Gualaquiza , esto es en los años 1972, 1973 más o menos.  

La mayor parte de la gente que vive aquí es lojana y unos pocos de la provincia del Azuay.

Tomado del libro de leyendas y tradiciones: Huellas, página 94.

Año de publicación: 2006

Autor: Eduardo Pucha Sivisaca

CHUQUIRIBAMBA, SEMILLERO DE MÚSICOS

 


 La riqueza cultural tangible e intangible que posee Chuquiribamba, Patrimonio Cultural del Ecuador, es variada.   En estas líneas por ahora esbozaremos una que le ha dado connotación local y nacional.   Hablar de Chuquiribamba es referirse al semillero de músicos en la provincia de Loja.   Andrea DKV, una ecuatoriana residente en España, a través de su blogger dice: “Vivo en Valencia, cuna de músicos españoles.   Me lleno de alegría conocer que Chuquiribamba en la provincia de Loja sea el semillero musical nuestro”.

 En este pueblo, los músicos natos afloran en forma espontánea, prueba de ello es que en la actualidad muchos de ellos integran grupos musicales, orquestas sinfónicas y bandas populares en diferentes partes del país y fuera de él.

 Esta afición viene por ancestro.   En 1677, época colonial, ya se registra el nombre del indígena Juan Buri como maestro de capilla y posterior a él muchos más, como: Feliciano Pucha (1800), Gregorio Pucha (1833), Reinaldo Sinche (1880), Emilio Jaramillo Escudero (1896), Juan Tene, entre otros. 


 Sin duda, estos maestros de capilla fueron los suscitadores directos para la formación de las bandas de pueblo en Chuquiribamba, como la "Dios y Patria" y la "Ecuador", las más antiguas. La "Dios y Patria" fundada en 1891 y la "Ecuador" en 1930, y que sin ayuda alguna sus integrantes la conservan hasta hoy. ¡con certeza son las bandas de pueblo más antiguas del Ecuador!

 Actualmente, Chuquiribamba registra un considerable número de músicos profesionales, empíricos y populares, los segundos sin formación académica pero que dominan la lectura de partituras musicales que muy bien pueden interpretar sus melodías en cualquier escenario que se les presente.

  Vladimir Alexander Buri Flores, estudiante de la UNL, en su tesis de grado titulada: “Sistematización  de las composiciones de los músicos empíricos y populares de la parroquia Chuquiribamba, cantón y provincia de Loja y su incidencia en el desarrollo cultural”, trabajo investigativo que realizó en el año 2012, previo a la obtención del título de licenciado en Ciencias de la Educación, mención Educación Musical, refiere a nueve músicos populares chuquiribambenses que han creado sus canciones en ritmo de sanjuanito, pasacalle y pasillo.

 Uno de los objetivos que plantea en su tesis de grado es: dar a conocer y difundir entre la población local, nacional e internacional, el potencial creativo de estos talentosos artistas populares.

 Los músicos con sus respectivas creaciones a los que cita son: Luis Tene Valle(1931), con el sanjuanito


Agua compadre; Manuel Ignacio Agüinsaca (1935), La Guagua Aparishca, sanjuanito; Enrique Curipoma (1936), Ensueño, sanjuanito; Juvenal Sinche (1943), Pueblo querido, pasacalle; Rigoberto Valle (1949), Contigo siempre, pasillo; Milton Jumbo Salinas (1966), Patricia, pasacalle; José Agüinsaca Morocho (1970), Risueña, pasacalle; Ángel Medina (1983), Tierra añorada, pasillo; José Alfredo Cuenca(1991), Fiesta colibrí, pasacalle.   Además, en la tesis de grado incluye el nombre del connotado artista: César Guaya Orozco, quien dejó para la posteridad más de cien composiciones populares de distinto ritmo, incluido el pasacalle “Chuquiribamba”; así como más de cien himnos, canciones y rondas escolares.

 Interesante la investigación que plantea Vladimir Buri, porque abre el camino para que otros investigadores escudriñen la riqueza musical de los artistas anónimos que si los hay y surgen cada día más en estos pueblos con vocación musical.

 Qué bueno sería, que el Gobierno Parroquial de Chuquiribamba en coordinación con la Casa de la Cultura Ecuatoriana, Núcleo de Loja, las instituciones educativas y culturales del sector, difundan este material inédito de nuestros artistas, mediante la organización de festivales y presentaciones en vivo con la participación de sus autores en la parroquia y fuera de ella; así como, plasmar una antología musical en un CD para divulgar nuestro patrimonio cultural intangible.

 

 NOTA.-  

Merece nombrar a otros músicos y compositores que han dado lustre y renombre a Chuquiribamba, y que no constan en la tesis de grado del estudiante Vladimir Alexander Buri Flores.  Algunos de ellos viven aún y otros vivieron en el siglo anterior, como:

Emilio Jaramillo Escudero, creador del Himno a Chuquiribamba en 1936 y más de once canciones entre música sacra, pasillos. valses y sanjuanitos.

 Wilman Jaramillo Escudero, creador del pasacalle Recordando a Chuquiribamba escrito en 1991 y cerca de diez canciones entre pasillos, sanjuanitos e himnos.

 Luis Cuenca Gutiérrez, con cerca de un centenar de composiciones entre: marchas, himnos, pasillos, valses, tonadas, albazos y mambos.

 Alberto Pucha Sivisaca, cerca de treinta composiciones, entre: pasillos, valses, pasacalles y canciones escolares.

 José Aníbal Pucha Sivisapa, con más de 15 creaciones, entre baladas, pasillos, pasacalles, albazos, tonadas, valses e himnos.

 Freddy Pucha Huaca, con más de treinta obras en los géneros de sanjuanitos, pasacalles, albazos, rondas e himnos.

lunes, 14 de noviembre de 2022

UN EJEMPLO DE HONESTIDAD EN PERUCHO



Perucho es una parroquia rural que se encuentra en el corredor turístico de la “Ruta escondida” del cantón Quito.

Es la más antigua del distrito metropolitano de Quito en la provincia de Pichincha.

Este lugar ecuatoriano, conserva aún su iglesia patrimonial de madera (roble, cedro y especies desconocidas) construida en entre 1650 a 1700 y destruida en 1868 a causa del terremoto de Ibarra suscitado en ese año.


En la plaza central de este pueblo encontramos una curiosa placa descriptiva con la síntesis de un relato escrito por el padre Severo Gómez en la que pone de manifiesto la honradez de los habitantes peruchanos.

La placa en mención dice así:

PLAZA “LOS TRES MANUELES”

En honor a Manuel Alfaro, Manuel Castelo y Manuel Cifuentes, ilustres personajes de la
naciente república, referentes de la honradez de los Peruchanos. “Los tres Manueles”, nos llena de orgullo cuando revisamos la historia de uno de los capítulos de la vida de García Moreno y recreamos su hazaña.   Ellos encabezaron la gestión para la reconstrucción del pueblo después de la devastación que dejó el terremoto de Ibarra de 1868.

Viajaron a Quito para solicitar ayuda al gobierno. 

Regresaron con los recursos y con la colaboración de la comunidad lograron reconstruir algunas edificaciones importantes, entre ellas nuestra iglesia. 

Finalizados los trabajos, nuevamente fueron a visitar el Palacio de Gobierno en Quito y fueron recibidos por el propio mandatario quien les interrogó: “ustedes Peruchanos otra vez aquí, ¿quién les ha llamado?  Los tres manueles” respondieron “nuestras conciencias, pues hemos venido a devolver el dinero que nos ha sobrado”.  

El Presidente maravillado de este gesto exclamó: hombres honrados como ustedes necesita la Patria y les pidió que colaboraran en la administración de las aduanas en Guayaquil.

 

Síntesis tomada del libro: “La vida de García Moreno”, del padre Severo Gómez







EL PAILÓN DEL DIABLO


 

A 17 Km.  desde la ciudad de Baños de Agua Santa en la provincia de Tunguragua, se llega a la parroquia Río Vede en donde está ubicada la cascada “El Pailón del Diablo”.

Es una hermosa experiencia para quienes la visitan al observar la naturaleza pura y la caída de agua que sobrepasa los 80 metros de altura.

Es un lugar turístico maravilloso visitado por cientos de personas, especialmente los fines de semana y días feriados.

¡Experimente usted!..