martes, 24 de agosto de 2010

LA IGLESIA DE CHUQUIRIBAMBA (tradición)










Por: Eduardo Pucha S.


Esto ya es historia:


La construcción de la primera iglesia de la parroquia Chuquiribamba se pierde en el tiempo.
Conocí la anterior, construida a finales del siglo XIX. Ocupaba casi una cuadra de largo, tenía unas paredes anchas de tapia y techo de teja; dos puertas grandes, la principal frente al parque y la secundaria al lado lateral. Por un costado se miraba los cimientos de piedra visible y sus paredes sobre un bordo de tierra firme a un metro o más de altura. Sus torres eran las que más llamaba la atención, porque su diseño llamativo era de un completo estilo barroco.
De niño recuerdo haberla conocido a la señora Trinidad Agüinsaca, una anciana que vivía en el barrio Calucay y que según sus familiares tenía 130 años de edad. Falleció en la década de los años sesenta, y tan lúcida a pesar de su edad me contaba historias que las recordaba tan claras como que las estuviera viviendo ese momento. Era una excelente narradora. Refiriéndose a la iglesia decía: en el mismo lugar en donde se levanta la actual, existía una pequeña con paredes de bahareque y cubierta de paja, como estaba demasiado vieja, la tumbaron y construyeron una nueva con paredes de tapia y techo de teja. Fueron Rumaldo Caraguay y Nicolás Guaya, de Chantaco; Julián Sivisapa y Antonio Condor de, Cumbe; Marco Remache de Pordel, y gente de todos los barrios, junto con caciques y gobernadores quienes traían en yuntas de bueyes la madera seleccionada (cazhco, colorado, romerillo y duco) de las montañas de Zenén, Zopata y Sañe; y las tejas eran confeccionadas por tejeros del lugar.
Referencias insertadas en la revista “Coronando un Ideal”, publicada en 1941, nos hacen conocer que el Padre Florentino Muñoz, complementando a la terminación de la iglesia, en 1935 inicia la construcción de la fachada y las torres, obra que no la pudo ver cristalizada por su corta estadía en la parroquia. Posteriormente el Dr. Víctor Manuel Reyes Azanza es quien concluye esta artística obra, bendiciéndola solemnemente en abril de 1941.
El sismo que afectó a la provincia de Loja en 1970, cuarteó las paredes de la iglesia y derribó una de sus torres, la efigie de San Juan Bautista y el borreguito que adornaban la fachada.
Dada esta circunstancia, dice el profesor Enrique Loarte, las autoridades de aquel entonces, no estoy seguro, pero me parece que fue en la sindicatura de don Manuel Presentación Aguinsaca, y el Padre Antonio Armijos en 1978, quienes procedieron a la demolición de la antigua iglesia, para iniciar la construcción de una nueva. A propósito, era muy bonita, especialmente por belleza arquitectónica de su fachada.
En 1994 presenciamos el avance en la construcción de su fachada con un estilo moderno y muy diferente a la anterior, trabajo que en poco tiempo tanto propios y extraños admiramos.
El tiempo ha pasado; a partir del primero de agosto de este año (2010), las autoridades parroquiales, nuestro sacerdote y el cuerpo de la sindicatura con el apoyo del H. Municipio de Loja y el Instituto Nacional de Patrimonio Cultural, están demoliendo la fachada actual, para reconstruir la anterior y de esta manera devolverle a la iglesia de Chuquiribamba esa belleza arquitectónica que un día la tuvo como herencia de nuestros ancestros.
Al recuperar nuestro patrimonio cultural, aplaudimos la iniciativa y rescate de estas obras, porque con ello apuntan a afianzar más nuestra identidad y embellecen nuestro entorno, ya que Chuquiribamba, siendo Patrimonio Cultural del Ecuador, merece eso y mucho más.

Loja, 24 de agosto de 2010

martes, 17 de agosto de 2010

TRINCHERAS PERUANAS EN “LOS ENCUENTROS” (tradición)

Por Eduardo Pucha S.
El 12 de julio de 2010, mientras algunos maestros nos encontrábamos en el puente sobre el río Zamora, muy cerca a la parroquia Los Encuentros, en una camioneta roja llegó un señor que luego nos enteramos que se trataba de un alto oficial retirado de las Fuerzas Armadas. ¿Y quién era? Él se identificó como el coronel Mario Durán Roldán. Al entablar diálogo, nos dijo: estos lugares los recorrí cuando fui subteniente en la década de los años 60. En ese tiempo se llegaba a este lugar solamente en canoa; vine acá cumpliendo una misión de reconocimiento, justamente aquí encontramos unas trincheras que las habían construido los peruanos en 1941, vinieron navegando en lanchas a motor por el río Zamora y se establecieron aquí. Luego de firmado el tratado de Paz, en enero de 1942 abandonaron este sitio y se ubicaron tras la cordillera de El Cóndor. Ojalá esta información le sirva para algo.
¡Quiero darle otro dato que pocos lo conocen! En el cementerio de Zamora había un conjunto de bóvedas sin cadáveres. Eran tumbas construidas en homenaje a los soldados y clases desaparecidos en los ríos Zamora y Nangaritza. ¡Creo que sumaban 31!
Veníamos desde Zamora acá en canoas a palanca, recorrido que nos demoraba dos días. Antes de llegar a esta parroquia había un remolino grande que ahora no lo ubico, ¡no sé exactamente en donde está! En ese remolino murieron más o menos el 70% de esa gente que nunca los encontramos, soldados y clases, incluido un oficial.
A Los Encuentros conocí mucho más antes, le estoy hablando cuando era muchacho, mis padres tenían una propiedad en Gualaquiza, y de ahí veníamos acá en canoa. Había una sola jibaría, la del jíbaro Guachapá, aquí él sembraba un poco de yuca, un poco de plátanos, cultivos que no van más allá de una hectárea de terreno; entonces si pasaron una o dos generaciones de jíbaros, aquí habían solamente dos o tres hectáreas de montaña desbrozada, el resto era selva virgen.
Al preguntarle que si lo conoció a Martín Ayuya, dice no, pero había un jíbaro Ayuy, allá en Las Peñas cerca de Gualquiza.
Termina nuestra conversación, indicándome que él es de Cuenca y hoy reside en Quito. Tiene 73 años de edad, y que vino con su familia para recorrer estos lugares de la frontera que los ecuatorianos debemos conocer.
Loja, 17 de julio de 2010

lunes, 16 de agosto de 2010

SAN ANTONIO DE CUMBE (leyenda)



Por Eduardo Pucha S


San Antonio de Cumbe es un pintoresco lugar perteneciente al cantón Saraguro, que tomando la vía panamericana llegamos a la población de Paquishapa y desviándonos por una angosta carretera lastrada recorremos diez minutos y llegamos a este sitio.
Fue elevada a la categoría de parroquia el 2 de julio de 1944 nos dicen sus moradores. Goza de dos pisos climáticos: frío y tropical. En el frío están los barrios Gueledel, Quillín , Piñán y Rodeo; en tanto que al tropical pertenecen: Zapotepamba, Chayazapa, Chamical y Alverjasloma. Su mayor fuente de ingreso es la agricultura y la ganadería.
Aquí, cada año en el mes de septiembre llegan miles de devotos desde diferentes lugares del país e incluso del exterior atraídos por la fiesta de “San Antonio” más conocido como “San Antonio de Cumbe”. Los milagros y prodigios de esta portentosa imagen han hecho que su devoción traspase los linderos patrios. Se calcula que llega un aproximado de diez mil personas.
Don Cristóbal Piedra apenado dice, aquí vivimos pocos, la mayoría de gente ha emigrado; pero para las fiestas de septiembre regresan casi todos.
La fiesta se la celebra en honor a nuestro patrón San Antonio; y refiriéndonos al santo, el teniente político del lugar, don Roger Salinas dice: mi abuelito se llamó Juvenal Salinas, él nos contaba que a San Antonio lo encontraron en una cueva de Llacuchachi, esto es cerca de un caserío llamado Alverjasloma. Dicen que se habían perdido algunas cabezas de ganado, y el vaquero de la hacienda Chayazapa, temeroso de que el patrón lo castigue poniéndolo en el cepo, buscaba incansablemente el ganado. Durante tres días anduvo por todos los rincones de la hacienda. Buscó y buscó sin ningún resultado positivo y cuando ya se daba por vencido, le encontró un desconocido montado a caballo y le interroga ¿qué andas haciendo? El vaquero asustado porque en un lugar tan lejano, imposible que alguien esté por ahí; pero el señor le insiste: ¡tú andas buscando el ganado perdido, verdad!, no sufras, camina a la parte alta, allá en la planada están. El vaquero incrédulo fue al lugar y efectivamente ahí estuvo el ganado. Contento echó lazo a los animales y cuando emprende el regreso observa al frente en la grieta de un peñasco asentado el bulto de San Antonio.
Emocionado se acerca, lo toma entre sus manos con mucha delicadeza porque era pequeñita y regresa contento a su casa en Mishquiaco, cerca a Cumbe y le arregla un altar para venerarlo; mas ocurre que San Antonio a los pocos días se regresa a las peñas de Llacuchachi. Dicen que era visible el rastro por donde regresaba. En la tierra húmeda del camino estaba intacto la huella de los diminutos piececitos del santo. Llegaban a las peñas de Llacuchachi y, ahí estaba.
Los moradores conociendo que el Santo no se enseñaba en este lugar construyeron una capilla de bareque con techo de paja cerca de la iglesia actual; pero sucede que tampoco se enseñó ahí, porque seguía regresándose a Llacuchachi. Por último decidieron construir otra iglesia en donde se levanta la actual. Desde ahí no ha intentado regresarse. Ahora, muchos se preguntarán ¿cuándo ocurrió esto?, dicen que estas referencias se pierden en la historia; pero la fe religiosa nace con San Antonio y es por eso que le hemos convertido en nuestro Patrono –dice-.
Todos los años le hacemos la fiesta con el contingente de sus devotos y ellos voluntariamente se hacen anotar como priostes. Es la fe y devoción viva posesionada en sus corazones. Dicen que San Antonio es el Patrón de los enamorados; pero nosotros al de Cumbe lo conocemos como el Patrón de los migrantes.
Por los milagros recibidos hay un sinnúmero de amuletos de oro y plata que sus devotos le han dejado en agradecimiento y hoy reposan en un cofre especial que manejan los síndicos.
Se realiza tres días de fiesta, con la presentación de actos religiosos, culturales y deportivos. Los priostes para este año son: Yonder Salinas, Amable Pineda y el Ing. Jairo Montaño, alcalde del Cantón Saraguro.
Al fin le pregunto a don Salinas, ¿Qué dimensión tiene el Santo?, él me responde, San Antonio es tan grande en milagros y tan pequeño en estatura, creo que mide 35 centímetros.






Loja, 7 de agosto de 2010

martes, 3 de agosto de 2010

COMENTARIOS PERIODÍSITCOS A EDUARDO PUCHA


“Eduardo Pucha Sivisaca, rescata del olvido, el alma de los pueblos y las huellas que dejaron. En sus libros “Cántaro de Eternidad” y “Huellas”, el espíritu está allí, en las palabras, en los recuerdos, para que cual faro de luz, oriente a todos en el presente; y que en el devenir de la existencia humana no se borre el pasado de la memoria colectiva”.
Víctor Jara Nolasco
VICEPRESIDENTE DEL CONSEJO HISPANOAMERICANO
DE ARTES Y LETRAS
Piura - Perú

CÁNTAROS DE TRADICIÓN E IDENTIDAD
Por: Carlos Quishpe Silva
Tomado del Diario “CENTINELA”, lunes 25 de enero de 2010.

Siempre admiré el lenguaje límpido, sencillo y transparente, con el cual Eduardo Pucha ha dado vida a sus personajes o mejor dicho aquel lenguaje coloquial que impregna en cada una de las páginas de sus libros.
Desde “Cántaro de Eternidad”, pasando por “Huellas”, hasta “Las indelebles hazañas de Naún Briones”, ]Eduardo cual juglar de tiempos modernos, ha ido recogiendo la memoria colectiva de los pueblos, aquel lenguaje llano y hasta cierto punto picaresco, donde convergen la realidad y la fantasía, lo histórico y lo mítico “la epopeya que forma la tradición épica de un pueblo”.
Por aquello, cada libro es un verdadero culmen antropológico.
Fernando Sabater acota que “el mundo en que vivimos los humanos es un mundo lingüístico, una realidad de símbolos y leyes sin la cual no solo seríamos incapaces de comunicarnos entre nosotros, sino también de captar la significación de lo que nos rodea”.
Esto es precisamente lo que nos muestra Eduardo en sus libros, lo bucólico y lo pintoresco de los pueblos que conforman cada recodo de nuestra provincia.
De allí que su último libro no podía ser la excepción, me refiero a “Chuquiribamba semillero de músicos” (historia, leyenda y tradición). En él; Eduardo rinde tributo a hombres y mujeres, que con su canto y su poesía; con sus cuerdas y acordes, han sabido ubicar a Chuquiribamba en la palestra cultural de nuestro cantón, provincia y país.
Chuquiribamba, tierra prodigiosa, en cuyo cántaro anidan sus leyendas y tradiciones; tierra bendita, semillero de poetas y músicos, como su autor, releva en cada una de sus páginas.
Las leyendas forman parte del patrimonio histórico de una cultura.
Por ello, os invito querido lector a descubrir un poco más de nuestra historia, de nuestros héroes, pero sobre todo, a conocer un poco más de nuestra identidad.
Bien por Eduardo, al no dejar morirla conciencia colectiva de los pueblos.


LAS HUELLAS DE EDUARDO PUCHA
SEMANARIO "ACONTECER", martes 22 de enero de 2008
Por Miguel Ángel Gallardo A.

La expresión lingüística indica las funciones del pensamiento, los sentimientos, aspiraciones, y aún las costumbres regionales y hábitos pasajeros.
El leguaje dice del individuo, lo que es y guarda en su interior, se llega por su intermedio a la comunidad.
El relato, la tradición, la leyenda y el cuento, han siso y son los medios más importantes para la vinculación idiomática entre las personas, al relacionarse étnicamente; se tornan en expresión nacional, sobre todo cuando las vinculaciones socioeconómicas enlazan a los pueblos. El folklore no exige pujos técnicos ni estilizaciones incomprensibles para sus presentaciones, sino sinceras y sencillas reminiscencias del arte popular de antaño.
Así, sin más ni más, Eduardo Pucha presenta su obra “Huellas” páginas dignas de leerlas un fin de semana una y otra vez. Cuando editó “Cántaro de Eternidad” dio a conocer diversas leyendas y tradiciones de varias latitudes de nuestra patria chica. Por su puesto, comienza por su terruño, Chuquiribamba, tierra habitada por grupos indígenas dispersos, llenos de folklore y sabiduría.
Aunque bien sabemos que una leyenda es una relación de sucesos que tienen más de tradicionales o maravillosos que de históricos o verdaderos. “Huellas”, es la compilación de 57 relatos cortos interesantísimos para la lectura; es un valioso material de antropología social, que busca llegar hacia nuestras raíces y folklore.
Comparte su afición con destacados intelectuales lojanos como: Rubén Ortega, Hernán Gallardo Moscoso, David Pacheco Ochoa, Teresa Mora, Heraldo Valarezo, Luis Antonio Quizhpe, entre otros. En el relato: “Emiliano Ortega en La Palmira”, dice: “El viaje desde la ciudad de Loja -en la época de los 30- se lo hacía en acémila. Todos los caminos eran de herradura. La jornada desde Loja a La Palmira duraba un día bien andado. El itinerario era el siguiente: Loja, Cajanuma, Pueblo Nuevo, Rumishitana, Landangui, La Orta, San Pedro de Vilcabamba, Labunuma, Quinara y La Palmira”. Me honro en conocer el modus operandi de este lojano; su única herramienta “la grabadora”; recuerdo que más de una vez lo he vistoen cada lugar que visita –por citar menciono Huaraz, ciudad peruana que tuvimos el agrado de conocerla- averiguar, investigar, como un verdadero folklorista; las entrevistas son infaltables en este campo literario que simplemente busca rescatar sin necesidad de pico y pala, aquella antropología perdida por el transcurso del tiempo. Es por eso creo, que cada relato se encuentra a su vez subdividido en minirelatos, de manera extremadamente sencilla, en ocasiones demasiada –me atrevo a decir como si fuesen diseñados para un grupo de párvulos.
¡Salud a ti amigo! Que tu pluma siga metiendo su nariz en aquellas chozas polvorientas, donde habita el folklore, que nosotros leeremos con entusiasmo esas historias de poncho y polleras.
EDUARDO PUCHA; sus leyendas y tradiciones
Acontecer Cultural, Lunes 7 de enero de 2008
La especialidad literaria de Eduardo Pucha Sivisaca, son las tradiciones y leyendas lojanas, las mismas que ha ido recogiendo para compilarlas en libros como: “Cántaro de eternidad”, cuyos temas – a decir del autor- han sido escritos “exclusivamente para niños, niños-adultos, adultos –niños, adultos ya adultos, viejos todavía niños y también ¿por qué no? Para viejos ya muy viejos”.
En suma, sus obras son relatos breves, acerca de la tradición oral de algunos pueblos de la provincia de Loja, con la finalidad de promover nuestro folclor y antropología social.


RECONSTRUIR LA MEMORIA COLECTIVA
Por Mercedes Carrera
Diario "LA HORA" miércoles 5 de mayo de 200
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El libro Cántaro de eternidad” de Eduardo Pucha Sivisaca, recoge cien relatos extraídos de la oralidad de nuestros pueblos. Este trabajo consta de diez partes que contienen leyendas, tradiciones y cuentos relatados por personas que viven en lugares diversos de nuestra provincia.
]El autor rescata de aquellas narraciones las auténticas costumbres y sentimientos como la religión, creencias, engaños, desengaños, triunfos y derrotas propias de los pobladores de Chuquiribamba, Santiago, Malacatos, San Pedro de Vilcabamba, Yangana, Chantaco, Saraguro, Sabanilla y Celica.
Se incluyen, además, historias místicas y costumbres propias y autóctonas de cada sector que muestran la autenticidad cultural del Ecuador, porque la voz del pueblo refleja la manifestación de los sueños, necesidades y valores que simbolizan la verdadera riqueza de los habitantes.
Por ello considero que el aporte literario de Eduardo Pucha constituye un nuevo sustento de la cultura nacional. Es una forma de construir un país digno, puesto que, a través de las leyendas, tradiciones y cuentos narrados por nuestra gente, la sociedad se adentra en su pasado y está en capacidad de reconstruir la memoria colectiva.

OBRERO DE LA LITERATURA POPULAR LOJANA
Diario "LA HORA” 3 de marzo de 2004


Entre la docencia y las letras se desenvuelve el trabajo diario de Eduardo Pucha Sivisaca, un destacado maestro que sin olvidar sus raíces, muy orgulloso se siente el haber nacido en Chuquiribamba, la tierra de los músicos. Sus estudios primarios los realizó en su pueblo natal; los secundarios en los colegios Bernardo Valdivieso y Vicente Anda Aguirre; y los superiores en la Universidad Nacional de Loja, graduándose de licenciado en la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación.
TALENTO Y CREATIVIDAD
Desde sus tempranos años de estudiante, demostró talento y creatividad en el campo de la narrativa, escribiendo y participando en concursos literarios que le han hecho acreedor a los siguientes triunfos: Tercer premio en el concurso de Relato en el “XIII Festival de la Lira, la Pluma y el Folclor Lojano", 1977; Primer premio en el Concurso de Cuento y poesía, organizado por la “Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación” de la UNL, 1978; Segunda mención de Honor en el “Concurso Nacional Universitario de Poesía y Relato” organizado por la misma Facultad en 1978; cuarto premio en el primer Festival de la Canción inédita “Zamora el dorado de siempre” con la letra “Zamora Linda” 2003, entre otras.
Como docente de carrera cumplió funciones de rector en colegios de la provincia de Zamora Chinchipe: “Diez de Noviembre” de la parroquia Los Encuentros; “Martha Bucaram de Roldós” en el cantón Yanzatza; así como profesor de los colegios “Primero de Mayo” de Yanzatza, “Abdón Calderón Muñoz” de la parroquia Santiago y actualmente profesor del colegio Nacional San Pedro de Vilcabamba.
PUBLICACIONES REALIZADAS
Las publicaciones realizadas por Eduardo Pucha han sido utilizadas como material didáctico y auxiliar para la práctica de la lectura de los estudiantes de escuelas y colegios de las provincias de Loja y Zamora Chinchipe
Entre su producción figuran: El Valle de las Luciérnagas, 1986; Cuentos Folclóricos y Leyendas de Santiago, 1993 (folleto); Más de Medio siglo de Historia y Tradición del barrio Pordel, 1995 (folleto); Hombre del Taburete (cuento) 2001; Leyendas y Tradiciones de San Pedro de Vilcabamba 2001 (folleto); entre otros “Cántaro de eternidad” libro de Leyendas y Tradiciones Lojanas que entrará en circulación muy pronto.
Por toda esta actividad cultural desplegada en beneficio de los maestros y educandos, el I. Municipio de Loja en el año 2000, le condecoró en su pueblo natal con la “Presea al Mérito”, por su obra de investigación histórica: “Chuquiribamba ayer y hoy”; así mismo en el año 2001, la Unión Nacional de Educadores, Núcleo de Loja, le entregó la “Presea al Mérito”, por su aporte cultural, en campo de la Literatura Popular.
PRESENCIA INTERNACIONAL
Como escritor participó en el “XII encuentro Nacional y IX Internacional Néstor Martos - Manuel Baquerizo”, realizado en Vice, Capital Regional de los Manglares-Perú, en el año 2002; y manifiesta que junto a los integrantes del taller de Literatura de la Casa de la Cultura Ecuatoriana, núcleo de Loja, a sido invitado para participar en el XIII encuentro Nacional y X Internacional de escritores y artistas, a realizarse en la ciudad de Huaraz - Ancash, organizado por el Consejo nacional “Todas las Sangres” en el Perú, del 10 al 14 de marzo del presente año.


LITERATURA LOJANA
LEYENDAS Y TRADICIONES del Lic. Eduardo Pucha
Lic. Virgilio A. Guerrero J.
Diario "LA HORA", 9 de julio del 2003. Pág. A14

Este distinguido maestro, recopilador y relatista, con una dedicación admirable, pues, por su propia cuenta, y como todo otro Quijote de la cultura, en los últimos años, nos entrega periódicamente una serie de folletitos con relatos escritos por él, sobre diversos temas que permanecen en la memoria popular, en especial, en los rincones apartados. Son elaborados con esmero y con una paciencia de antiguo monje, que ahora, ya ni los hay... Quienes tenemos el privilegio de conocer al autor de estos relatos, damos fiel testimonio de que hay personas sencillas, llenas de noble humildad que no hacen otra cosa que reflejar la grandeza de su espíritu. En este corto espacio, lo que intentamos es esparcir pequeñas semillas culturales y educativas, que han de florecer más temprano que tarde.

UN TRABAJO SENCILLO PERO, NO EN VANO
Diario “LA HORA”, 11 de septiembre de 2002. pág. A7

“ (…) Enzo Neira del programa “Loja ayer y hoy” reflexiona que “ Eduardo Pucha es el símbolo actual de los pocos trabajadores de la cultura popular lojana (…), se ha tomado la tarea de recoger de las cristalinas fuentes de la oralidad popular, su más acendrado fruto: la palabra.


SIGNIFICATIVO APORTE CULTURAL
Por Mercedes Carrera
Diario “CRÓNICA DE LA TARDE”, jueves 19 de abril de 2001

La profunda forma que el hombre tiene para brindar su arte de escribir es impresionante, porque plasma la belleza del verdadero sentir humano.
Debemos entender que deslizar la pluma sobre un papel no es un acto mecánico sino que se conjuga el alma de un personaje comprometido con su comunidad renuente a ser olvidada y despojada por los dueños del poder político; por ende creen tener derecho a despreciar nuestra cultura.
Siendo necesario conservar los altos valores tradicionales, Eduardo Pucha Sivisaca publica una selección de relatos donde hace referencia especialmente a las “Leyendas y tradiciones de San Pedro de Vilcabamba y lugares aledaños”-
En esta reciente publicación Eduardo destaca el mágico vaivén natural de San Pedro de Vilcabamba y los hombres creyentes en apariciones dadas en este lugar.
En esta obra, el empeñoso autor combina los valores morales y humanos de nuestra tierra, esta tendencia tiene mayor notoriedad en las leyendas “Los Gagones, y “La Luterana”, así mismo en esta obra se destaca la intervención de la naturaleza como testigo del comportamiento humano.
Qué bueno que un docente dedicado a las letras logre hacer realidad el sueño de aportar a la juventud un conjunto de leyendas que al ser leídas por inquietos jóvenes quedarán deslumbrados con este significativo aporte cultural.
Gracias al esfuerzo de Eduardo Pucha y su familia a podido publicarse Las Leyendas y Tradiciones del valle encantado que inmortalizará lo único que el sistema político no podrá arrebatarnos “La Tradición”.
Lo injusto de todo este esfuerzo literario es el limitado recurso económico ligado al poco apoyo gubernamental para impulsar las grandes obras culturales.
A pesar de ello la voluntad del hombres creador no se quebranta y si no existe respaldo del gobierno ni de instituciones privadas si tiene la positiva acogida de la ciudadanía que compensa el esfuerzo del escritor lojano.

UN IMPULSOR DE LA CULTURA POPULAR
Diario "LA HORA", 26 de agosto de 1998. pág. 8

“Eduardo Pucha Sivisaca, de profesión educador, ha combinado su trabajo, de formador de juventudes con la investigación antropológica y geopolítica de las provincias de Loja y Zamora.
Este convencimiento lo llevó a planificar e impulsar la edición de pequeñas publicaciones acordes con la naturaleza y el ámbito de acción de las instituciones en las que ha desempeñado funciones.
(…) ha encontrado en este quehacer cultural una razón importante para dedicarle tiempo y, de esta manera servir al conglomerado humano provincial. Su trabajo es un granito de arena muy importante para el desarrollo cultural de nuestros pueblos”.


Eduardo Pucha Sivisaca
OBRERO DE LA LITERATURA POPULAR

Nació en la parroquia de Chuquiribamba, cantón y provincia de Loja, el 27 de agosto de 1950.
Sus estudios primarios los realizó en las escuelas Antonio Jiménez de Monte y González Suárez de su tierra natal, los secundarios en los colegios Bernardo Valdivieso y Anda Aguirre de la ciudad de Loja; y los superiores en la Facultad de Filosofía, Letras y Ciencias de la Educación de la Universidad Nacional de Loja.
Desde sus tempranos años de estudiante, participó en diferentes concursos literarios, obteniendo honrosos estímulos: en 1977, primer premio en el concurso de cuento y poesía, organizado por la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad Nacional de Loja; segunda mención de honor, en el Concurso Nacional Universitario, organizado por la misma Facultad; tercer premio en el concurso de relato en el “XIII Festival de la Lira, la Pluma y el Folclor Lojanos”; cuarto premio en el concurso de la canción inédita, organizada por el I. Municipio de Zamora Chinchipe, en el 2003.
Entre las obras de literatura popular que ha publicado, constan: “El Valle de las Luciérnagas”, 1986; “El Hombre del Taburete”, 2001; “Cántaro de Eternidad”,(dos ediciones) 2004 y 2007; “Huellas”, 2006; “Naún Briones”, 2008; Chuquiribamba, semillero de músicos y artistas, 2009; además algunos folletos con narraciones de antropología social y folclor.
Invitado por la organización cultural más representativa del Perú, el “Consejo Nacional Todas las Sangres”, participó en el IX, X, XI, XIII y XIV Encuentro Internacional de Escritores y Artistas, en las ciudades de Vice, en el 2002; en Huaraz, en el 2004; en Tarapoto, en el 2006; en Loja en el 2008 y en Chiclayo, en el 2009; además, asistió a los Encuentros Nacionales de Talleristas Literarios realizados en Ambato en el 2004, y Riobamba en el 2006; Primer Encuentro Internacional de Literatura Francachela, en Cuenca en el 2007; Primera Bienal Nacional de escritores de Literatura, en Zamora en el 2008; Primer Congreso del Consejo Hispanoamericano de Artes y Letras, realizado en la ciudad de Piura – Perú, en el 2008; y Segundo Congreso del Consejo Hispanoamericano de Artes y Letras, realizado en la ciudad de Loja en el 2009.
En reconocimiento a su trabajo como obrero de la cultura, el I. Municipio del cantón Loja, en su tierra natal, le galardonó con la “Presea al Mérito Cultural”, en el año 2000; y la Unión Nacional de Educadores, Núcleo provincial de Loja, con la “Presea al Mérito Literario” en los años 2001, 2004 y 2008 respectivamente.
Con resolución Nro. 017-2005/CHAYL-PR, firmado por el Dr. José E. Briceño Berrú, Presidente del “Consejo Hispanoamericano de Artes y Letras”, con sede en Milán - Italia, en ceremonia especial, el 10 de noviembre de 2006, lo incorporó como Miembro de Número de este importante organismo cultural internacional. Actualmente es profesor de Literatura del colegio nacional “San Pedro de Vilcabamba”, e integrante del Taller de Literatura “Pa´labrar”, adscrito a la Casa de la Cultura Ecuatoriana Núcleo de Loja; además en el Segundo Congreso del Consejo Hispanoamericano de Artes y Letras fue nominado Secretario Ejecutivo.